CAT STEVENS Y SU GENIAL SUITE: FOREIGNER



Todos sabemos que la creatividad de los músicos por muy prolífica que sea, está sometida a los medios de comunicación, son los que marcan la prioridad y si la duración del tema es más extensa de lo habitual lo relegan a ser un tema sin relevancia alguna en su obra .
Actualmente es raro encontrar un tema de duración superior a seis minutos como mucho, exceptuando estilos como el Jazz y sus categorías. Lo convencional es la inversa, si el tema  es un éxito lo alargan hasta agotarnos, realizando mixes, re-mixes y toda clase de híbridos...
En los años '60 y '70 era usual que algún tema en los LPs de estudio fuesen long time. No existían los condicionantes de las discográfica, ni los medios de difusión actuales. Si el tema era bueno, aunque extenso, no había problema, se hacía una versión para single como gancho para vender el LP. Por ejemplo The Temptations con "Papa Was A Rollin' Stone"(11:40) el protagonismo del bajo y el wah-wah de la guitarra son difíciles de repetir. O Rare Earth con su pegadizo "Get Ready" (21:31).
En otras ocasiones eran artistas consagrados que tenían la venia de su discográfica y se hacia cargo de su difusión. Pocos eran los agraciados. 


Hay un cantautor-compositor que representa esta opción, Yusuf Islam, británico, hijo de madre sueca y de padre greco-chipriota, pero todos lo conocemos por su antiguo nombre artístico, CAT STEVENS.  
En 1973 en la cima del éxito con cuatro LPs de platino consecutivos y varios álbumes de oro, se salto los cánones y compuso, produjo e interpretó una genial obra: FOREIGNER SUITE (18:20).   
El trabajo tiene dos partes, la cara A- FOREIGNER Suite que da nombre al trabajo, la cara B contiene temas que no deslumbran ante la Suite y son de duración convencional, siendo la más conocida, la siguiente:
 "The Hurt"
 

En plena cúspide de la fama CAT STEVENS estaba inmerso en un bache creativo, padecía una neumonía y durante su convalecencia comenzó a dar forma a esta genial obra. Después de descubrir que estaba en un error al pensar que el R&Roll era la base de su estilo decidió dejar de lado los sonidos que dieron lugar a su estilo, el Folk y el Rock para inspirarse en el Rythm&Blues. El titulo del albúm viene porque él se consideraba un extranjero (foreigner) en la música de color.
¿Que tiene este tema? Que cautiva en sus primeros compases, el piano recupera constantemente nuestra atención, las melodías son atrayentes. Tienes partes lentas donde el autor nos transmite su pasión, para desps hacernos vibrar con irrepetibles y brillantes intros de guitarras que dan paso al protagonismo de un piano increscendo que llega hasta el climax final del tema.
Disfrutad de los dieciocho minutos de esta maravillosa composición.

Se grabó en Jamaica, con sus habituales colaboradores, sorprendentemente en ¡una semana! una hazaña. Alguno de los invitados que participaron son artistas cinco estrellas: Phil Upchurch (B.B.King, Curtis Mayfield) Patti Austin (Quincy Jones), Herbie Flowers (Bowie, Elton John) y en vientos los Tower of Power. Con ese plantel solo cabía esplendor.

En el 2009, Yusuf (Foreigner Suite, del minuto 14:30 al final) junto con el guitarrista Joe Satriani (If I Could Play) pusieron un pleito contra Coldplay por plagio con su "Viva La Vida". Tiempo después Yusuf perdono al grupo de su plagio. Joe Satriani llego a un acuerdo extrajudicial.


BE-BOP: BUSCANDO LA LIBERTAD



XIMO SIGALAT

Desde sus inicios el Jazz fue considerado como un arte progresista, abierto siempre a la incorporación de nuevas técnicas, armonías, ritmos y melodías cada vez más complejas.
Resulta llamativo que esta actitud progresista procediera de los miembros de la clase social más desposeída  de los Estados Unidos. Era vista con desconfianza por la clase dominante y en ocasiones menospreciada y ridiculizada incluso dentro de la propia sociedad negra. 
A principio de la década de los cuarenta el  jazz se estaba acomodando junto  a cientos de orquestas de baile. Los músicos  habían asumido  su papel dentro del mundo del espectáculo. Su misión era procurar distracción a la gente que acudía a sus actuaciones, dejando en un segundo plano sus inquietudes o ambiciones musicales. La era del Swing había sido exprimida hasta el límite de sus posibilidades y los grandes solistas sólo repetían, las mismas formulas musicales noche tras noche.
Ante esta situación comenzaba a cocerse entre bastidores lo que era una   constante en la vida de cualquier músico de jazz. El afán de experimentación. La búsqueda de los límites de su instrumento y consecuentemente los suyos propios.

Dos de los máximos exponentes de este movimiento fueron Charlie Parker y Dizzy Gillespie.
 
Todo surgió en las “Jam Sessions”  que tenían lugar en algunos clubs nocturnos de New York, donde se reunían los músicos, que liberados de las obligaciones con sus respectivas bandas, aprovechaban la ocasión para dejarse llevar y enfrascarse en interminables y memorables batallas musicales. Allí germinó un sonido nuevo, un repertorio de temas disonantes con melodías llenas de cambios bruscos, que expresaban un concepto distinto de la estética melódica al uso.
Podemos citar como componentes de este colectivo a Charlie Christian (guitarrista de Benny Goodman), Charlie Parker (saxofonista de Earl Hines), Dizzy Gillespie (trompetista de Cab Calloway), Thelonious Monk  (pianista de Coleman Hawkins) y Dexter Gordon (saxofonista de Louis Armstrong), entre otros. Todos ellos, músicos de grupo que ajenos a las presiones comerciales que condicionaban a los directores de banda de la época,  eran libres de llevar este nuevo sonido hasta sus últimas consecuencias. 
 Thelonious Monk, autodidacta y con un estilo único en sus improvisaciones.
Practicaban casi en secreto su arte, entusiasmados, mostrando su otra música. En estos momentos, su marginalidad no estaba bien vista principalmente por el color de su piel. La mayoría de la población blanca no admitía sus devaneos nocturnos ni sus incursiones fuera de lo establecido. Nada que pudiera atentar contra sus tradiciones. Pero estos  nuevos músicos  exigían su aceptación como verdaderos artistas, como profesionales de la música que en esos momentos  estaban creando.
Atrás habían quedado los tiempos de las multitudinarias Big Bands, los repetitivos acordes del Swing o la utilización del Jazz como música de fondo para los bailes sociales.
Descarada y sin inhibiciones, clandestina y nocturna, esta música pedía paso a marchas forzadas. Imparable, estaba naciendo el primer Jazz moderno o Be-Bop, como pronto fue bautizado.
Theodore "Fats" Navarro, trompetista estadounidense con una inmensa capacidad creativa. A pesar de su  temprano fallecimiento a los 26 años, se convirtió en una de las figuras del circuito de clubs y del naciente Be-Bop

A menudo los compositores de Be-Bop se limitaban a dar un nombre exótico y una nueva melodía más compleja a los acordes de viejos standards.  Así “I Got Rhythm” y “How Hight the Moonprestaban sus  armonías  a “Anthropology” y “Ornithology”.
Los beboppers  preferían los pequeños combos al sonido de moda de las Big bands. La sección rítmica se mantuvo con piano, contrabajo, batería (a veces con alguna guitarra) y en primera línea los saxofones, trompetas y trombones.

Anthropology interpretada  por  Bud Powell (acompañado por Jorn Elniff y N.H. Orsted Pedersen) en el Café Montmartre de Copenhagen en 1962.

El modo de tocar los instrumentos sí experimentó grandes cambios.Las improvisaciones se hicieron más rápidas y complejas. Excitantes, por la gran velocidad a la que eran ejecutadas. Las sincopas y los fraseos eran ahora menos predominantes. Este dio a la música un sonido quejumbroso e incisivo y confería a cada frase una sensación de leve desequilibrio. 
Nunca antes la técnica instrumental había sido tan decisiva para el sonido de la música de Jazz.
Evidentemente no fue un producto de consumo comercial y los periódicos no dejaron constancia de su existencia. Las compañías discográficas no siguieron su evolución y por lo tanto no plasmaron en acetato sus intervenciones. Solo técnicos de sonido aficionados estaban dispuestos a llevar sus rudimentarios equipos  a estos locales nocturnos o a reuniones privadas donde se practicaba la nueva música.

Max Roach y Clifford Brown, este último en el que se habían depositado grandes esperanzas vio truncada su carrera por un accidente de coche que provocó su muerte a la edad de 25 años.
 


Así pues, estos creadores del nuevo sonido bautizado como "Be-Bop" o "Bop", consiguieron realizar una revolución melódica, armónica y rítmica y lo más importante, fueron por unos instantes “buscadores de la libertad” musical.

Alguien, alguna vez pregunto a Charlie Parker, que significaba la palabra "Be-Bop". Charlie, tan sarcástico como siempre, contestó que se les había ocurrido porque aquella palabra sonaba igual que la porra de un policía en el cráneo de un negro. 

Charlie!! Haz tu magia.