El hándicap de las músicas del mundo es hacerse destacar tanto por la singularidad de sus instrumentos y lenguas poco convencionales, como por la apabullante oferta actual. Lo más difícil es despertar sensaciones sin estar predispuesto a ello.
Un buen ejemplo a subrayar es la indo-británica SUSHEELA RAMAN. Su voz creció entre la música carnática (sur de la India) y el blues. Su ADN le llevo en 1995 a la India para mejorarla. Allí estudió con Shruti Sadolikar, uno de los más grandes vocalistas Indostaní.
SUSHEELA, canta en ingles, tamil o francés. Utiliza su voz sensual para tejer la música de la India con sonidos de su educación occidental y sus influencias musicales europeas, africanas y asiáticas.
No es netamente comercial pero consigue que las músicas orientales nos suenen más cercanas. Este año no la veremos por aquí, los franceses la acaparan.
¡Ahh! y gracias a Carlocas por su recomendación. Abierto estamos.